¿Quién cuida Mendoza mientras miran el cobre?
En Mendoza, la política energética y productiva avanza a toda velocidad en una dirección: atraer inversiones mineras. Con entusiasmo, el Gobierno provincial se alinea con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), impulsa foros extractivos y promueve la actividad minera como si fuera el único camino posible hacia el desarrollo.
Mientras tanto, en silencio, el presente se resquebraja.
Hace poco se confirmó la contaminación con benceno y MTBE en el acuífero de la subcuenca El Carrizal, en Luján de Cuyo. En Guaymallén, más de 500 hectáreas productivas fueron afectadas por el colapso cloacal en Los Corralitos y el vertido de efluentes en canales de riego. En zonas cercanas a la refinería de Luján, se agrava la contaminación con hidrocarburos. Y los pasivos ambientales, muchos de origen petrolero, siguen sin solución ni responsables.
No se trata de hechos aislados. Son señales claras de un modelo de gestión que ha desatendido lo más básico: el cuidado del agua, del ambiente, de la salud pública y de las actividades productivas que sostienen nuestra economía.
Desde mi lugar, no me opongo a la diversificación de la matriz productiva. Muy por el contrario: creo que Mendoza necesita abrirse a nuevos horizontes, innovar, adaptarse. Pero esa transformación no puede construirse dejando librado al azar al sector agroindustrial, a nuestros productores, a los regantes, a quienes sostienen con esfuerzo el presente económico de la provincia.
No se puede hablar de futuro si se abandona el presente.
¿Dónde está el plan de remediación? ¿Qué medidas reales se han tomado para proteger a la población y garantizar la inocuidad de lo que producimos y comemos? ¿Quién asume la responsabilidad por estos daños ambientales?
El desarrollo no puede ser una excusa para privilegiar negocios de pocos por sobre los derechos de muchos. Mendoza necesita inversiones, sí, pero también necesita equilibrio, planificación, transparencia y una mirada que no pierda de vista a quienes están en el territorio todos los días, produciendo, cuidando, resistiendo.
Lic. Claudio Guevara

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